Un método que se puede explicar.
Cada actuación debe tener una finalidad y cada conclusión una relación visible con los datos.
01. Objeto y viabilidad
Identificamos la pregunta, la fase del procedimiento, las personas que se pretende evaluar y las fuentes disponibles. Se determina si el encargo es una evaluación individual, familiar o una revisión documental.
02. Encuadre y autorizaciones
Se revisan los consentimientos, la representación y las resoluciones relevantes. La información sobre finalidad, destinatarios y límites de confidencialidad forma parte del encuadre pericial.
03. Evaluación ajustada al caso
Se seleccionan entrevistas, observación e instrumentos en función de las preguntas, edad, idioma y necesidades. No se aplica una batería idéntica a todas las familias ni se toma una puntuación aislada como respuesta.
04. Contraste de fuentes
Se distinguen hechos documentados, información referida y observaciones. Se estudian explicaciones alternativas y se identifican las discrepancias que afecten a las conclusiones.
05. Dictamen comprensible
El texto presenta objeto, fuentes, método, resultados, discusión y conclusiones. Identifica quién ha sido evaluado y qué no puede concluirse con los datos disponibles.
06. Explicación y ratificación
La intervención judicial, cuando se contrata, permite aclarar el razonamiento y responder preguntas sobre el dictamen. La coordinación con el abogado mantiene la independencia técnica.
Una pregunta concreta.
Un encargo bien definido.
Cuéntanos la fase del procedimiento y qué necesitas estudiar.